Los filtros pasivos sintonizados combinan condensadores y reactores para ofrecer baja impedancia a las frecuencias armónicas, derivándolas antes de que ingresen a la red y mejorando la eficiencia del sistema.
La presencia de armónicas (3.ª, 5.ª y 7.ª) generadas por cargas no lineales en fábricas, centros de datos y edificios comerciales distorsiona la red eléctrica, provocando sobrecalentamiento en transformadores y conductores, disparo intempestivo de protecciones, pérdidas de energía y reducción de la vida útil de los equipos conectados. Cuando la carga es constante, invertir en sistemas de filtrado activo de alto costo puede resultar financieramente innecesario, dejando a la empresa expuesta a problemas de calidad de energía por falta de una alternativa más accesible.
Los filtros pasivos sintonizados (a 150 Hz, 250 Hz o 350 Hz) están formados por condensadores conectados en serie con reactores diseñados específicamente para ofrecer una trayectoria de muy baja impedancia a la frecuencia de la armónica objetivo (3.ª, 5.ª o 7.ª). Esto permite derivar y absorber la corriente armónica antes de que ingrese a la red principal, mejorando el rendimiento y la eficiencia energética del sistema.
Para instalaciones con cargas constantes, representan una solución altamente económica, robusta y confiable que resuelve la mayor parte del problema de distorsión y, al mismo tiempo, aporta potencia reactiva para mejorar el factor de potencia.
El filtro pasivo es de integración directa y rápida en la red de distribución eléctrica.
Ubicación de conexión:
Ejemplo de uso
Aplicación: Planta industrial con un proceso de producción continuo que utiliza puentes rectificadores de 6 pulsos de 20 kW y FP 0.85 cada uno que contaminan la red principalmente con la 5.ª armónica.