En Transformadores REGGIO fabricamos equipos electromecánicos desde 1972, con potencias que van desde los 50 VA hasta 1 MVA. Diseñamos soluciones confiables para control y variación de voltaje, preparadas para operar a plena carga de forma continua (24/7/365) bajo condiciones extremas: gran altitud, intemperie y redes con alta contaminación armónica.
Nuestra propuesta de valor combina una fabricación de alta resistencia con un sistema de gestión de calidad en constante evolución. Así, garantizamos total confianza en cada entrega y respaldamos sus proyectos industriales, de minería, data centers y sistemas de energía con un servicio posventa especializado.
Nuestra misión es trabajar con rigor y enfoque para convertirnos en el fabricante de transformadores de baja tensión líder en calidad y rentabilidad en Chile. En paralelo vamos desarrollando nuevos productos rentables para entregar más soluciones a nuestros clientes.
Nuestra visión es desarrollar y fabricar localmente equipos que cumplan con exigentes normativas técnicas, destacando por su ingeniería, calidad y presentación. Buscamos posicionarnos como una alternativa local de alta confiabilidad, capaz de compartir espacio e integrarse exitosamente con marcas globales, demostrando que el talento y la calidad trascienden el tamaño de la empresa.
En 1972 Jorge Rebagliati, de 24 años, comenzó a forjar un sueño en su hogar. Entre cables y planos, diseñaba transformadores, bobinas y reparaba osciloscopios a tubo, convencido de que podía mejorar la calidad disponible en el mercado local.
Un amigo notó el potencial de estos equipos y lo impulsó a presentarse en Electrónica Casa Royal, buscando solo dinero para unas vacaciones. Ante el jefe de compras, la precisión de sus creaciones brilló por sí sola, ganándose un gran pedido y la confianza hacia dos jóvenes desconocidos.
Así nació Transformadores REGGIO, no como un pasatiempo, sino como el inicio de una travesía que marcaría la industria eléctrica nacional. Las vacaciones de ese verano quedaron atrás, reemplazadas por años de arduo trabajo, innovación y crecimiento sostenido.
Con más de 80 años, Don Jorge sigue recorriendo los talleres entre transformadores y planos, siendo un ejemplo vivo de que los grandes legados nacen de la visión y la perseverancia.