El autotransformador utiliza una única bobina con derivación para ajustar los niveles de tensión en redes de 380V a 800V en Chile. Al carecer de devanados separados primario y secundario, ofrece un diseño mucho más compacto, liviano y económico. Estas ventajas facilitan su maniobrabilidad e instalación en entornos estrechos donde se requiere regular el voltaje.
En Chile las cargas industriales de baja tensión operan con entre 380 a 690 V. A esta amplia diversidad se suman los circuitos en baja tensión de los parques solares en 800 V.
A diferencia de los transformadores convencionales, los autotransformadores no poseen devanados primario ni secundario. En su lugar, cuentan solo una bobina por cada columna de fierro, donde la tensión de salida se obtiene a través de una derivación en la misma bobina. Esta característica permite fabricar equipos más pequeños, livianos y económicos que son fáciles de maniobrar en entornos estrechos donde el objetivo es solo ajustar la tensión.